
No, las neveras de la farmacia tienen unas características especiales. Por ejemplo, tienen las puertas de cristal. La razón es que así podemos buscar el medicamento antes de abrir la puerta para coger el medicamento. Con esto minimizamos los cambios de temperatura dentro de la nevera.
La temperatura de la nevera tiene que estar a una temperatura de 5+- 3 grados centígrados. La temperatura de la nevera tiene que estar entre los 2 y los 8 grados.
La temperatura de la nevera se tiene que controlar a diario mediante un termómetro que registre la temperatura en cada momento, la temperatura mínima y la temperatura máxima a la que se ha llegado. Cada día se resetean las temperaturas para registrar las del día siguiente.